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Luego de un año intenso y de mucho trabajo, comencé a pedirle a Dios que me diera una palabra para este año que comenzaría pronto. Realmente en este último mes de Diciembre tuve muchas luchas y conflictos, pero para sorpresa mía, en medio de esas luchas Dios se dejaba ver de una forma distinta a muchas otras veces, entendía que detrás de cada situación Dios estaba controlando todo, y en medio de esto pude escuchar lo que El me decía para este año.
El día 2 de Enero Dios puso en mi corazón estas dos palabras, “SAL FUERA” y me llevó a 1° de Reyes 19:11 “El le dijo: Sal fuera y ponte en el monte delante de Jehová…” NVI
El Señor le ordenó a Elías salir y presentarse ante Jehová en la montaña, por que estaba a punto de pasar por allí. Cuando leí este versículo pude entender donde quería llevarme Dios para este año.
V.3 y 4 Elías venia huyendo de Jezabel que procuraba matarlo, dice que se interno en el desierto, cansado, desfallecido y deprimido se sentó debajo de un enebro deseando morirse; también dijo: No soy mejor que mis padres.
Dice un comentario Bíblico que Dios le abandonó a su depresión para mostrarle que solo podía ser valiente y osado por el poder que Dios le confería, mientras que dejado así mismo, no era mejor que sus padres ni mejor que sus hermanos.
Muchas veces durante todo el 2008 me encontré como Elías, huyendo de situaciones, deseando dejar todo lo que estaba haciendo, queriendo salir del lugar donde Dios me había puesto, y Dios permitió estas cosas para decirme, todo lo que hiciste este año, fue por que yo lo puse en tus manos, no por tus fuerzas o habilidades.
V.5-7 Elías se quedó dormido esperando quizá la muerte, pero fue despertado y no solo se halló provisto de comida y bebida, sino también asistido por un ángel que estaba velando por él mientras dormía.
Aunque nos encontremos en el desierto, que seguramente a lo largo de nuestra vida, muchas veces nos vamos a sentir transitar por arenas, debemos tener la certeza de que Dios no nos deja, es posible que nos perdamos en el desierto, o que no podamos ver más allá de nuestras dificultades, pero Dios nunca nos pierde de vista
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V.8-10 Elías sale camino de 40 días, luego se esconde en una cueva y Dios le habla. ¿Qué haces aquí, Elías? El da una serie de respuestas, excusas que solo nos hacen pensar que el prefería morir solo en el desierto, que perder la vida en el esfuerzo por enfrentar a sus enemigos.
Luego V.11-13 es donde El Señor le ordenó, Sal fuera de la cueva. Leamos los versículos detenidamente y entendamos que dice. “El le dijo: Sal fuera, y ponte en el monte delante de Jehová. Y he aquí Jehová que pasaba, y un grande y poderoso viento que rompía los montes, y quebraba las peñas delante de Jehová; pero Jehová no estaba en el viento. Y tras el viento un terremoto; pero Jehová no estaba en el terremoto. Y tras el terremoto un fuego; pero Jehová no estaba en el fuego. Y tras el fuego un silbo apacible y delicado. Y cuando lo oyó Elías, cubrió su rostro con su manto, y salió y se puso a la puerta de la cueva…” NVI
1- Oyó un viento tan fuerte que rompía los montes, después un terremoto, después un fuego, pero dice que luego un suave murmullo, susurro, apacible y delicado. Nada mas lindo que después de una tormenta, sentir la Presencia de Dios manifestada!! Sentir que Dios se deja encontrar.
2- Dios quería mostrarle a Elías que no debía esperar constantes milagros del poder divino o un “mover” de Dios (aquí el viento, terremoto y fuego nos hacen referencia a obrares de Dios) para vencer el mal, el pecado y los enemigos; sino que debía continuar con el trabajo sencillo de cada día doblar sus rodillas y escuchar el dulce y delicado silbo de Dios.
3- Dice V.13 Elías se dio cuenta que en el susurro estaba la genuina Presencia de Dios, por eso se cubrió el rostro.
Dios habló esto a mi corazón. Me ordenó a salir de mi cueva, esto es salir de mis comodidades, de mis rutinas, de mi “conocimiento” de sus obrares, de esperar en tal o cual forma; y pararme delante del monte. Él esta por pasar, no como yo lo espero, sino como el desea mostrarse. Estoy en la búsqueda de Dios, que es lo único que mi alma desea, solo su persona.
Mi pregunta este día es, que puedo hacer para pasar más tiempo con Él, como debo ordenar mi vida y cambiar mis prioridades para poder buscar de Él.
Gracias te damos Señor este día, por que Tù una vez mas has hablado.
Emiliano Desimoni.